A través de una red regional de cooperación impulsada desde inicios de 2026 junto al Instituto Francés, la Embajada de Francia y la Alianza Francesa, la Escuela Nacional de Teatro acogió el taller y la muestra de Las Mujeres de Barba Azul, liderado por las actrices Anne Knosp y Valentine Krasnochok. Un espacio donde la investigación corporal, el teatro foro y la memoria de diversas promociones de actrices de la ENT convergieron para deconstruir las violencias contemporáneas desde el escenario.

La realización del taller y la muestra de la lectura dramatizada de «Las Mujeres de Barba Azul» en Santa Cruz de la Sierra representa un hito fundamental en los procesos de cooperación cultural, formación artística e intercambio pedagógico transatlántico. Este proyecto no fue una iniciativa aislada, sino el fruto articulado de una estrategia de gestión cultural iniciada a principios de 2026, orientada a descentralizar los circuitos de circulación de las artes escénicas y a vincular de forma directa la creación contemporánea francesa con el tejido artístico boliviano y latinoamericano.
Desde enero de 2026, se entabló una comunicación fluida y estratégica con Philippe Ariagno y Laura Samoilovich, representantes del Instituto Francés en Buenos Aires. Este diálogo inicial tuvo como propósito central la articulación y consolidación de una red de cooperación cultural en América Latina. Dicha red fue concebida como una plataforma sostenible destinada a facilitar la movilidad, residencia y circulación de espectáculos, creadores y pedagogos franceses en la región, permitiendo a la vez un diálogo horizontal con los contextos de producción y formación artística locales.
Dentro del marco de este corredor cultural latinoamericano, se identificó la pertinencia de descentralizar la presencia de la obra Las Mujeres de Barba Azul (Les Femmes de Barbe Bleue), creación de la dramaturga y directora francesa Lisa Guez. Hacer posible la llegada de esta propuesta a Bolivia requirió un esfuerzo de gestión institucional multilocal. La viabilidad del proyecto se sustentó de manera decisiva en la colaboración y el apoyo institucional de la Embajada de Francia en Bolivia, bajo la representación de Milena Villeau, así como en el respaldo incondicional y la visión de la Alianza Francesa de Santa Cruz de la Sierra, liderada por su directora Laura Mercier. La convergencia entre estas instancias de la diplomacia cultural francesa y la Escuela Nacional de Teatro (ENT) permitió transformar una propuesta de circulación en una experiencia inmersiva de formación y creación comunitaria.

La Escuela Nacional de Teatro de Bolivia, bajo la Dirección General del maestro Marcos Malavia, se posicionó como la sede pedagógica y operativa idónea para acoger este proceso. Fiel a sus principios fundacionales de rigor técnico, pensamiento crítico y compromiso con la realidad social del país, la ENT abrió sus instalaciones, recursos y cuerpo estudiantil para albergar una experiencia intensiva de trabajo.
La coordinación ejecutiva y logística del proyecto estuvo bajo la responsabilidad de Lorena Rodríguez, cuya labor de mediación, planificación y seguimiento garantizó que las jornadas transcurrieran con absoluta precisión técnica y operativa. Asimismo, el acompañamiento permanente de Marcos Malavia proveyó una base institucional sólida que facilitó la integración fluida de los equipos internacionales con la comunidad académica y artística de la ENT.
La visión institucional de la Escuela se consolida así como un espacio receptor y co-creador, preparado para albergar iniciativas internacionales que no se limiten a la exhibición de productos terminados, sino que incidan directamente en los procesos formativos y en la investigación pedagógica.

El taller se estructuró a lo largo de tres jornadas intensivas que sumaron aproximadamente 22 horas de trabajo práctico y reflexivo en aula. La conducción pedagógica estuvo a cargo de las reconocidas actrices francesas Anne Knosp y Valentine Krasnochok, integrantes del colectivo escénico fundado por Lisa Guez, quienes contaron con el apoyo fundamental en la traducción e interpretación en aula del actor y docente Rubén Alviri. La labor de Alviri trascendió la mera traducción lingüística, convirtiéndose en un puente conceptual y emocional entre las facilitadoras y las participantes.
Primeras dos jornadas: Dramaturgia, reflexión y diálogo de técnicas
Las dos primeras jornadas estuvieron centradas en el desglose reflexivo y dramatúrgico sobre las temáticas centrales de la obra original. Anne Knosp y Valentine Krasnochok compartieron con las participantes la génesis del proyecto en Francia: un proceso de creación colectiva desarrollado por Lisa Guez junto a un grupo de actrices, enfocado en reescribir el mito clásico de Barba Azul desde una perspectiva feminista contemporánea. Se debatieron los mecanismos de montaje, las herramientas de improvisación guiada y la metodología con la que el texto fue derivando de los testimonios, improvisaciones y análisis del grupo original.
Paralelamente, el taller propició un valioso intercambio pedagógico de doble vía. Las actrices bolivianas realizaron una devolución técnica a través de una muestra de biodinámica, la metodología de preparación corporal y física que constituye uno de los pilares de la formación actoral en la Escuela Nacional de Teatro. Esta demostración permitió a Anne y Valentine descubrir y valorar la aproximación corporal, la disciplina física y el rigor expresivo con el que se encara la formación de actores en la ENT, generando un respeto mutuo y un nivel de entendimiento escénico que enriqueció sustancialmente las sesiones posteriores.
Visión de construcción colectiva y Teatro Foro
El trabajo de las actrices francesas se fundamenta en una concepción del espacio teatral como territorio de construcción horizontal. Apoyándose en principios afines al teatro foro y a la dramaturgia testimonial, la metodología aplicada priorizó la voz, la vivencia y la perspectiva de cada una de las actrices participantes.
En el caso específico de Las Mujeres de Barba Azul, esta metodología cobra una trascendencia particular, ya que la obra se propone deconstruir y cuestionar las estructuras de poder patriarcal, la violencia psicológica y física, y la manipulación afectiva que históricamente se han perpetuado en las relaciones de pareja. A través de las dinámicas propuestas, las formas de violencia retratadas en el mito clásico dejaron de ser abstracciones literarias para convertirse en un objeto de análisis crítico conectado con las realidades contemporáneas que atraviesan las mujeres en Bolivia y en el mundo.

Uno de los logros más destacados del proyecto fue la conformación del grupo de trabajo, integrado por 13 actrices, que abarcó a estudiantes de tercer año y a egresadas de distintas promociones de la Escuela Nacional de Teatro.
Esta convocatoria dio origen a un valioso encuentro transgeneracional. La coexistencia en el mismo espacio de trabajo de actrices en proceso de formación junto a profesionales con trayectoria graduadas de la ENT generó un ambiente de tutoría informal, sororidad y retroalimentación constante. Las experiencias de vida, los recorridos profesionales y la diversidad de miradas enriquecieron la reflexión sobre el texto y la creación de material improvisado.
Este tipo de encuentros fortalece la red de egresadas de la institución, potencia la capacidad creadora de las actrices locales y reafirma el rol del teatro como un espacio de conversión y transformación social. Las participantes no actuaron únicamente como intérpretes de un texto ajeno, sino como agentes activas en la relectura de una problemática urgente, utilizando el arte escénico como una herramienta de cuestionamiento e impacto comunitario.

El proceso culminó con una presentación pública desarrollada en la sede de la Alianza Francesa de Santa Cruz de la Sierra. La muestra fue concebida en dos momentos complementarios que sintetizaron los hallazgos del taller:
- Muestra de improvisaciones corporales: En la primera parte, las actrices presentaron un trabajo físico centrado en la tensión dialéctica de las relaciones de poder. A través de la acción corporal, el uso del peso y el juego de equilibrios y desequilibrios físicos, se escenificó el cambio progresivo en la balanza de poder. La propuesta dejó de manifiesto cómo la opresión individual cede paso a la fuerza colectiva, haciendo evidente en escena que la alianza, la empatía y la unión entre mujeres constituyen un motor transformador frente a la violencia.
- Lectura dramatizada del texto de Lisa Guez: La segunda parte consistió en la lectura del texto dramático gestado por Lisa Guez y su elenco original. En este texto, la figura del victimario, Barba Azul, es vencida no por una fuerza externa, sino por la sabiduría acumulada, la memoria compartida y la palabra compartida de las distintas esposas asesinadas. La lectura resuena profundamente en el público presente, consolidando el sentido pedagógico y político de la experiencia.

La realización del taller y la muestra de Las Mujeres de Barba Azul representa un modelo exitoso de gestión cultural compartida entre instancias internacionales, diplomáticas y académicas. El proyecto no solo enriqueció el bagaje técnico y expresivo de las 13 actrices participantes, sino que sentó un antecedente fundamental para la continuidad de la red de circulación de espectáculos y pedagogías francesas en la región.
La Escuela Nacional de Teatro de Bolivia reafirma su vocación institucional de mantenerse con las puertas abiertas para ser sede, plataforma y aliada estratégica de proyectos de esta magnitud. La ENT se posiciona como un nodo de integración capaz de conectar la vanguardia escénica de Francia y de Europa con la rica tradición, el rigor técnico y la identidad del teatro boliviano, promoviendo un diálogo artístico plural, crítico y profundamente comprometido con los desafíos de nuestro tiempo.

