Hay viajes que se miden en kilómetros y otros que se miden en la profundidad de un aplauso. Para esta actriz y dramaturga egresada de la Escuela Nacional de Teatro (ENT), el trayecto de Santa Cruz a París no fue una huida, sino una expansión. Tras fundar compañías y cosechar premios en Bolivia, decidió llevar su herencia estética al epicentro del teatro europeo. Hoy, con el éxito de su monólogo Femme Sauvage / Mujer Salvaje en el emblemático Teatro L’Epée de Bois de la Cartoucherie, demuestra que el teatro boliviano no solo es exportable, sino necesario. En esta charla, exploramos cómo la formación local se convierte en una herramienta disruptiva en el mercado global y por qué su voz, esa que rechaza ser una cifra estadística de migración, está obligando al público francés a mirar hacia el sur con nuevos ojos.

Oscar Leaño: ¿Cómo es que nace tu relación con el teatro?
Carola Urioste: Realmente descubro al teatro al iniciar mi formación en la Escuela Nacional de Teatro. Antes de eso no había visto casi nada da teatro. Pero si tenía muchas ganas de ser actriz.
OL: ¿Podrías hacer un resumen de tu recorrido artístico hasta la fecha?
CU: Hice un par de talleres de teatro en el Colegio antes de ingresar a la Escuela, luego me formé como actriz en la Escuela Nacional de Teatro, donde obtuve el título de técnico Superior de la Universidad católica en el año 2013. Al egresar fundamos con mis compañeros de curso la compañía Vértigo Teatro, con la cual actuamos en varios Colegios y Teatros de Santa Cruz y sus alrededores. También actué en otras obras de teatro en Santa Cruz junto a compañías como Salamandra Teatro y Proyecto Bufo. En 2015 me mudé a Paris, donde actué en la Troupe de l’Epée de Bois y cofundé la compañía de teatro Spirale, con la cual hemos puesto en escena 4 obras de teatro. Con Diarios de Adan y Eva participamos del Festival Off de Avignon 2022 y obtuvimos un premio del Club de la Prensa del Festival de Avignon.
También escribo, he escrito una obra llamada Quantum que obtuvo el Premio Adolfo Costa du Rels en 2014, he escrito un guion de cortometraje Sola, que fue uno de los 10 seleccionados en 2024 en el Festival Paris Courts Devant, entre 2023 y 2025 escribí el monologo teatral Femme Sauvage Mujer Salvaje, que he presentado a inicios del 2026 en el Teatro L’Epée de Bois- Cartoucherie.
OL: ¿Qué es aquello que siempre llevas contigo antes de cada presentación?
CU: No tengo ningún amuleto en particular, simplemente me doy el tiempo de respirar, concentrarme, conectar con la historia que estoy por contar, hacer vacío y conectarme con lo sagrado.

OL: ¿Por qué decidiste montar la obra?
CU: Decidí montar este monologo porque es una historia muy íntima sobre mi experiencia de migrante en Francia y quería compartirla con el público francés para que ellos puedan descubrir la voz y testimonio de una extranjera, pues normalmente se habla de los extranjeros como cifras y no como personas que existen detrás de esos números.
OL: ¿Tu eres la dramaturga y directora de la obra?
CU: Si, yo escribí el texto y tenía una idea relativamente clara de cómo quería la puesta en escena, pero al ser la interprete, necesitaba un apoyo del exterior, así que trabajamos en la dirección de la obra juntamente con el actor y director Mario Aguirre.
OL: ¿Cómo respondió el público francés a los códigos estéticos y narrativos que exportaste desde tu formación boliviana?
CU: Respondieron positivamente, aquí hay una separación entre las obras de texto y las obras de teatro físico, yo al tener una formación bastante corporal, inspirada del mimo y de la biodinámica, hice una propuesta en la que el cuerpo esta muy presente sin necesariamente ser danza ni mimo, y eso llamó mucho la atención del público francés; además que escribí el texto en francés siendo hispanófona, lo cual se convierte en una calidad, al proponer así un tono particular de escritura.
OL: ¿Cómo logra una egresada de la ENT mantener su identidad cultural en un mercado tan competitivo y globalizado como el europeo sin perder la esencia de su aprendizaje local?
CU: Creo que es algo inherente a uno, desde el acento al hablar, eso ya hace viajar a los espectadores en Francia; sin embargo, también se necesita una reflexión sobre qué deseamos proponer y cómo compartir esta identidad cultural para que sea comprendida en esta ciudad más globalizada.
También pienso que la esencia del aprendizaje local no se pierde, es una fuerza y riqueza que nos acompaña, solo es necesario continuar el entrenamiento para no perder lo aprendido.

OL: ¿Consideras que este estreno es una prueba de que el nivel de formación de la Escuela Nacional de Teatro está a la par de los grandes conservatorios internacionales?
CU: La Escuela Nacional de Teatro tiene un muy buen nivel pues prepara actores completos, listos para asumir cualquier texto y subirse a cualquier escenario nacional o internacional; la prueba de ello no es solo este estreno, sino que se da desde el momento de mi participación como actriz en la Troupe del Teatro l’Epée de Bois. Pues al haber estado en el escenario semanalmente durante 6 meses muestra que tenía una formación a la par de cualquier otra de los actores de la Troupe de este teatro emblemático en Paris. Por otro lado, efectivamente este estreno también se puede considerar como una evidencia que la formación de la Escuela es muy completa pues es una obra escrita, actuada y dirigida por egresados de la Escuela y presentada en un escenario internacional.
OL: Eres parte de una generación de relevo que está «tomando» escenarios internacionales. ¿Qué mensaje le da este éxito a los estudiantes que hoy están cursando los primeros años en la ENT?
CU: Justamente que la formación que recibimos nos prepara para subir a escenarios nacionales e internacionales en tanto actores, luego hay que continuar a trabajar en nuestros proyectos para que sean de interés en estos escenarios, ahí juegan también otros factores, como los de tener una propuesta escénica, la escritura y la gestión administrativa.
OL: Tu presencia en Francia visibiliza el trabajo de muchos otros. ¿Ves este estreno como un esfuerzo aislado o como parte de un movimiento de «teatro boliviano de exportación»?
CU: Pienso que es parte de un movimiento de teatro boliviano de exportación, antes no había una formación profesional de teatro, y ahora los egresados de la Escuela tienen todas las herramientas para crear obras que se puedan exportar, es el momento de seguir expandiéndonos y poder mostrar nuestras propuestas en el exterior, es más, creo que es necesario, aparte de dialogar con el público local que también es muy necesario; pienso que nuestras voces a nivel mundial merecen ser escuchadas y necesitan ser escuchadas, pues aquí hay mucha ignorancia con respecto a nuestros países latinoamericanos.

OL: ¿Hubo algún elemento específico de tu formación en Bolivia que resultara particularmente novedoso o disruptivo para tus colaboradores o colegas en Francia?
CU: Mi trabajo corporal que viene principalmente de mi formación en Bolivia es algo que remarcan en Francia, pues aquí hay una herencia del texto, donde las puestas en escena son bastantes dialogadas y la trama viene únicamente del texto, mientras que gracias a nuestra formación en la Escuela de Bolivia podemos hacer propuestas en las que el cuerpo pueda ser parte de la dramaturgia. También nuestra polivalencia, el hecho de poder tomar varios roles en la creación de una obra y no únicamente el de actor.
Con la mirada puesta en el futuro y los pies firmemente apoyados en su formación en Bolivia, esta dramaturga y actriz se consolida como una de las voces más lúcidas de su generación. Su paso por escenarios internacionales no es un hecho aislado, sino la punta de lanza de un movimiento que reclama su espacio en la narrativa mundial. El teatro boliviano ha dejado de ser un secreto local para convertirse en una propuesta disruptiva, polivalente y, sobre todo, competitiva. La función apenas comienza.
